La historia de la Ética es tan antigua como la
historia del hombre; el más primitivo de los Homos tenía idea de lo bueno, lo
justo, el deber y la virtud, buscando la manera de determinar y justificar sus
acciones. En el mundo antiguo 4.500 años a.C. los primitivos tenían la
preocupación por determinar lo que está bien o está mal, aplicando un conjunto
de valores, principios y normas concretas que en caso de infringirlos suponía
un castigo.
Desde el inicio de la reflexión filosófica ha
estado presente la consideración sobre la ética. Platón afronta la temática
ética en diversos lugares y desde contextos diferentes.
Edad Media
Es un momento en el que la ética asume elementos de
las doctrinas clásicas de la felicidad y los une a la doctrina cristiana, especialmente
según la normativa que recogen los mandamientos. El fin último del actuar
humano es la caridad, que se consigue al vivir desde el Evangelio, y que
permite al hombre acceder a la visión de Dios (en el cielo), donde el ser
humano alcanza su máxima plenitud y el bien supremo.
Edad Moderna
Los filósofos éticos modernos trabajan con la
mirada puesta, sobre todo, en el mundo antiguo, si bien con algunos elementos
heredados de la Escolástica medieval. Descartes tiene algunos elementos de
ética en su famoso Discurso del método. Dentro del racionalismo, es
Baruch Spinoza quien elaboró de modo más amplio y sistemático una propuesta
ética. En el ámbito del empirismo, David Hume trabajó en diversos momentos para
comprender los motivos profundos de las acciones humanas.
La gran revolución ética moderna se realiza a
través de Immanuel Kant, que rechaza una fundamentación de la ética en otra
cosa que no sea imperativo moral mismo, pues si la moral se orienta a buscar la
felicidad no podría dar ninguna norma categórica ni universal. Los filósofos
idealistas desarrollaron esta moral del imperativo categórico. Hacen frente así
al utilitarismo, al afirmar que el principio de utilidad no es el único
criterio de corrección de las acciones.
Edad Contemporánea
La ética del siglo XX ha conocido aportes muy
importantes por parte de numerosos autores: los vitalistas y existencialistas
desarrollan el sentido de la opción y de la responsabilidad, Max Scheler
elabora una fenomenología de los valores. Autores como Alain Badiou han
intentado demostrar que esta principal tendencia (en las opiniones y en las
instituciones), la cuestión de «la ética» en el siglo XX, es en realidad un
«verdadero nihilismo» y «una amenazante denegación de todo pensamiento».
Recientemente, y desarrollando un análisis en
profundidad de los orígenes y fundamentos de la ética, han aparecido diversos
estudios sobre el papel de las emociones en el desarrollo de un pensamiento
ético antifundacionalista, como ha indicado Richard Rorty. En las últimas dos
décadas, el filósofo escocés MacIntyre establece nuevas herramientas de
análisis histórico-filosófico de distintas versiones rivales de la ética.
La ética es tan innata al individuo, que cuando
esta se desvía él siempre tratará de vencer su falta de ética. En el momento en
que aparece en él un punto débil en cuanto a su ética, lo sabe. En ese momento
comienza a intentar volverse ético, y en la medida en que pueda contemplar
conceptos de supervivencia a largo plazo puede tener éxito, aunque carezca de
la tecnología de ética. No obstante, demasiado a menudo, el individuo se
pone a sí mismo en una situación fuera de ética, y si no tiene tecnología con
que resolverlo de forma analítica (racional), su “solución” es creer o
pretender que se le hizo algo que provocó o justificó su acción no ética; y en
ese punto comienza su declive. Cuando eso ocurre, realmente nadie le hunde más
que él mismo.
FUNDAMENTOS DE LA ÉTICA
La ética es la parte de la filosofía que se ocupa
del obrar del hombre, de sus acciones. Este obrar humano se puede entender en
forma individual o en forma social. Para Aristóteles, existían tres niveles en
el obrar, el obrar del individuo, el obrar dela familia y el obrar de la
sociedad.
La ética discute y juzga las normas morales y
jurídicas, siendo las primeras las que regulan lo que la sociedad aprueba o
desaprueba, y las segundas las que regulan las prohibiciones, castigando el
incumplimiento de las mismas. También en ella se realiza por una parte la
crítica y el análisis de la moralidad y por otra propone normas, escala de valores
o ideales que van a primar sobre otros.
La discusión ética se realiza en el plano del
"debe ser" y no meramente "del ser".
Cada uno de nosotros consideramos nuestros actos y comportamiento
como buenos o malos, pero en general nos exigimos el obrar bien como un deber,
una obligación.
Personajes que influyeron en la
ética
Aristóteles
Max Weber
Karl Marx
Nietzsche
Jean Paul Sartre
Georg Simmel
Necesidad
de la ética
Es
esencial porque esta disciplina auxilia respecto a lo que es conveniente o
nocivo para la colectividad. Esta disciplina demuestra que cualquier persona
posee la capacidad para actuar de manera correcta o errónea. La historia
demuestra que los seres humanos sin virtud una vez en el poder son incapaces de
gobernar bien y son movidos por el deseo de riqueza generando la corrupción de
la autoridad política. La ética es la parte de la filosofía
que se ocupa del obrar del hombre, de sus
acciones. Este obrar humano se puede entender en forma individual o en forma social.
La ética discute y juzga las normas morales
y jurídicas, siendo las primeras las que regulan
lo que la sociedad aprueba o desaprueba, y las segundas las que regulan las prohibiciones, castigando el incumplimiento de las
mismas.
También en ella se realiza por
una parte la crítica y el análisis de la moralidad y por otra propone normas,
escala de valores o ideales que van a primar sobre otros.
La discusión ética se
realiza en el plano del "debe ser" y no meramente "del ser".
Cada uno de nosotros consideramos nuestros actos y
comportamientos como buenos o malos, pero en general nos exigimos el obrar bien
como un deber, una obligación.
En
resumen, necesitamos la ética para poder estar seguros y tener confianza y
libertad como ciudadanos del mundo globalizado en el que vivimos.
Bibliografías:







